Competitividad o no Competitividad, he ahí el dilema


Existen innumerables textos y publicaciones en las que este tema se aborda y se debate, dando ejemplos de “casos de éxito” de la empresa fulanita o sutaníta en la cual es sobresaliente el hecho de la diferenciación económica en la rentabilidad de la compañía con la competencia o el excelente servicio, o el bajo costo de sus productos, o el inmejorable tiempo de atención, en fin, en cuestión de dinero y satisfacción del cliente nadie mejor que ellos.

Las revistas de negocios se llenan de fotos de los líderes encargados de las empresas con tan excelentes resultados, resaltan los hechos más trascendentales en su biografía y en las decisiones económicas para su entidad, pero ¿El proceso?, ¿La gente? o las estrategias clave que lograron tan tremendo resultados por que merecen si acaso una pequeña mención en todo el articulo, ¿Será el hecho que no es recomendable divulgar los secretos a la competencia? u ¿Obedece mas bien a que ha sido una acción enfocada en aprovechar con gran acierto las debilidades de la competencia o las necesidades del mercado o las políticas económicas del país?

Sea cual fuere la razón no se menciona si así es como quiero relacionarlo “la competitividad de la gente” de esa organización, la cual es clave para todo resultado competitivo pues este no solo se basa en el valor agregado sino en el valor creado para el cliente y eso solo lo pueden hacer las personas, las cuales son lideradas por el mejor líder. ¿Pero cual es el mejor Líder?, el mejor líder es el que mas sirve… el que mas sirve a su gente, pues estas al ser lideradas por él son desarrolladas en sus dimensión intelectual, espiritual, física y social. Entonces es cuando se tiene no a un trabajador completo sino a un emprendedor el cual es capaz de afrontar cualquier reto y solucionarlo siempre con la mira puesta en la misión y la visión de la organización, soportado por los valores organizacionales de la misma.

Será acaso necesario que para seguir hablando de competitividad empresarial es primero necesario hablar de competitividad del trabajador o rescate del trabajador, pues el resultado se nota en este México nuestro tan desigual, en donde hay lugares que reina la corrupción, la tranza, la injusticia, la violencia, la pobreza… un México moribundo en donde el día de hoy se publica que el empresario fulanito a cargo de la empresa sutanita ha incursionado en otros mercados del mundo con gran éxito y eso lo ubica en la sección V.I.P. de la revista Forbes, pero el día de mañana se publica que México paso del lugar 54 al 64 en el ranking de la competitividad, o que tenemos mas desempleo, que la pobreza aumento, o que el tiempo promedio para hacer negocios en México es de 90 días cuando en otro país del mundo es de solo 24 horas.

El resultado es innegable, un país con unos pocos empresarios exitosos y aun menos empresas exitosas y con una peligrosa carencia de lideres, lo cual no es culpa de la empresa o del empresario pues la razón de ser de estos es el resultado económico positivo. Es un gran lastre para las empresas todos los problemas del país pero sin lugar a dudas en un problema de país y de sus habitantes, donde todos los miembros de la sociedad, del gobierno, de las escuelas, de las organizaciones debemos participar, pues ya no esta en riesgo la competitividad de la empresa sino la competitividad del país la cual la componen cada uno de sus habitantes.

Los modelos educativos, políticos y empresariales deben de cambiar y conforme pase el tiempo será un caso de vida o muerte la urgente formación y existencia de líderes desarrolladores para nuestro México y sus habitantes pues lo mas importante que es la gente se ha olvidado del concepto que tenemos de la competitividad en nuestro país, pues se ha buscado por encima de cualquier riesgo el resultado económico de la empresa olvidando el factor mas importante el ser humano.

El factor humano, razón de ser de un país se ha olvidado de los esquemas económicos, pues mientras tenemos empresas con altos rendimientos por otro lado tenemos cada vez mas desempleados y en consecuencia mas inmigrantes con nuestros vecinos del norte, se ha tapado el hueco de nuestra nula suficiencia económica en las políticas y estrategias de desarrollo incrementando el cobro de impuestos y aranceles a los habitantes, el pesado lastre de la burocracia lo pagamos en la tranza y la corrupción, en el cual vuelve nuevamente a surgir el factor humano y para aquellos que digan que el problema esta en el “quien”, ya se pueden ir anotando un punto de menos, pues la verdadera causa esta en el “que”.

“¿Qué es lo que causa tanto problema?” esa debe ser la primera pregunta que se debe plantear para poder solucionar tan grandes problemas que tenemos como país, y una vez resuelta la misma nos daremos cuenta que el “quien” será atendido de forma inercial pues las empresas, escuelas y gobierno modificaran las practicas actuales por otras mas acordes a las necesidades y al mundo actual, por lo tanto el concepto de la competitividad ya no estará estrictamente enfocado para la organización y los negocios, sino para la gente y por lo tanto el país.

No tendría caso imaginar una entidad económica o un país con excelentes resultados en el aspecto económico si la sociedad cada vez esta mas desencajada de lo básico y con un ser humano fragmentado, distante, permisivo e incluso inerte ante la posibilidad de la trascendencia humana, el trabajo y la escuela deben ser puntales para no demostrar una utopía de que el ser humano puede llegar a ser feliz, sino tan solo tal vez demostrar ese ya hecho histórico.

Sueño un país donde la competitividad no este basada en los resultados económicos de la organización sino en los resultados de la gente que se han de reflejar en los problemas de país, donde sin lugar a dudas tendremos un México con igualdad, con justicia y con progreso para todos.

Articulo enviado por: Gonzalo Meneses Torres

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