¿Salvar o dejar fallecer bajo los Escombros ?
Las Unidades Caninas de Rescate (UCRs) existentes en el mundo, independientemente del tipo de vinculación institucional (Bomberos, Policía, Ejército, Protección Civil…) pueden clasificarse, desgraciadamente, en dos bloques vitalmente diferenciados:
a) Las UCRs cuyo nivel ético, técnico y disciplinario sólo permite adjudicar la condición de APTITUD OPERATIVA a aquellos equipos caninos (Guía + Perro) cuyo nivel de efectividad se ha verificado como realmente suficiente, para afrontar las diferentes operaciones de búsqueda, localizando y señalizando los supervivientes sepultados (cuyo grado de emisión odorífera está comprendido entre los valores factibles del umbral perceptivo canino).
b) Las UCRs, que incomprensiblemente y por causas nunca justificables, consideran “aptos para intervenir” a equipos caninos cuyo estado de efectividad real es nulo o muy deficiente, circunstancia esta visiblemente patente, ya sea en simulacros o intervenciones en siniestros.
¿Qué sucede cuando los derrumbamientos con posibles personas sepultadas, son inspeccionados por equipos caninos indebidamente utilizados como “aptos para la intervención?
Obviamente, que en aquellos casos donde existan personas, aún con vida sepultadas, no serán señalizadas por dichos perros, cuyo insuficiente nivel de concentración, motivación u otro tipo de deficiencias, impedirán que capte y señalice los inherentes focos de flujo odorífero. Seguidamente el edificio siniestrado en cuestión, será desestimado y consecuentemente la persona/s atrapada, no visible ni audible, pasará a engrosar el número de víctimas mortales, ya sea por causas clínicas (traumatismos, deshidratación…) o finalmente presa de la indiscriminada y violenta remoción de escombros con la maquinaria pesada.
Resulta también obligado matizar que un destacado grado de respaldo institucional, difusión pública, experiencia en intervenciones etc. no ha de considerarse en absoluto, a priori, como indicativo de garantía operativa en una UCR.
Supongo que muchos de Ustedes, se preguntarán entonces que ¿Cómo se podría solucionar, erradicar progresivamente esta mortal sinrazón operativa?
Sólo existe una vía racional y firmemente sólida que describiré a continuación de la forma más breve y concisa posible. Los Organismos competentes de los distintos Gobiernos, especialmente de aquellos países afectados por un alto grado de peligrosidad sísmica, habrían de interesarse, con la menor demora posible, por instaurar o consolidar un dispositivo oficial, con carácter permanente y suficientes garantías de eficacia, en lo que respecta a la detección con perros de supervivientes sepultados frente a cualquier tipo de siniestro (explosión, seísmo…).Y para llevar a efecto este avance de forma adecuada y segura, resultará fundamental:
- Aprobación de homologación o reconocimiento oficial de un método de formación e intervención, como línea definida a seguir por los equipos caninos de rescate en catástrofes. Un Método cuyo nivel de eficacia haya sido previamente verificado por responsables del Organismo competente y aquellos técnicos acreditados que designen.
- Implantación de un Reglamento oficial de formación, homologación y reciclaje, técnicamente riguroso, exigente y estrictamente funcional para equipos caninos de rescate en catástrofes.
- Y por último inclusión coordinada en los respectivos Planes de Emergencia de un protocolo de activación-intervención, a nivel nacional e internacional para el dispositivo de equipos homologados operativos.
Prioritariamente en los países afectados por un alto nivel de riesgo sísmico se debería disponer de un dispositivo de estas características que permita una respuesta casi instantánea, in situ, frente a la ocurrencia de estos tipos de siniestros, considerando que durante el periodo de tiempo transcurrido desde que se producen los sepultamientos hasta que se inician las intervenciones de equipos de apoyo extranjeros, suelen fallecer de forma inevitable, la mayoría de los supervivientes sepultados, principalmente por ignorarse las ubicaciones de los mismos.
Sigamos pues, trabajando con intensidad y sin pausa, para que en esta y generaciones venideras se multiplique el número de personas rescatadas, fortaleciendo este eslabón esencial, entre otros, de la cadena ligada a estos tipos de rescates, ( detección, extracción, asistencia sanitaria…) y requiriendo el necesario apoyo ejecutante de las Delegaciones Gubernamentales implicadas, que adquiere carácter urgente en el caso de países con alto riesgo de derrumbamientos, ya sea por causas naturales o provocadas por el hombre.
Autor: Jaime Parejo García
Jaime Parejo García, Bombero de Sevilla ( España),investigador científico sobre el aprendizaje y conducta del perro de búsqueda, está considerado además, experto e instructor de reconocido prestigio a escala internacional en la especialidad de rescate canino en catástrofes, galardonado, por ejemplos, con el Primer Premio a la Investigación por la Real Sociedad Canina de España 1998 o el Certificado de Distinción del Premio Sasakawa por las Naciones Unidas en 2005, se reconoce a nivel mundial su trascendente labor de investigación y docencia internacional, así como el avance científico del Método Arcón, para la reducción de víctimas en desastres, siendo en ambos casos el primer español al que se le conceden tan relevantes galardones.
Hasta la fecha ha intervenido en numerosos siniestros que implicaban el sepultamiento de personas ( terremotos, deslizamientos, explosiones, fallos estructurales) en Colombia, Turquía, Taiwán, El Salvador, España…dirigiendo las operaciones de búsqueda tanto en exterior como en interior de espacios confinados en estructuras colapsadas. Ha formado, evaluado y certificado oficialmente, hasta la fecha, a numerosos policías, bomberos, militares… con o sin Perros, de un total de 17 paises con cierto riesgo sísmico.
- [+] Menéame: Destaca este artículo
- [+] Del.icio.us: Añade este artículo a favoritos
- [+] Furl: Añade este artículo a favoritos






