De Gala en la Disco
Delatado, me he encargado de buscar mi propia sedición de la cosas, pensando y quizás así siguiendo a mis hormonas atormentadas por el sedentarismo y la abstinencia, y a mi desolación que me reclama locura y desfachatez.
Aun sentando queriendo ser uno mas, sentía que tan particular era para la normalidad de mis acompañantes, quizás por ser debutante, o por ser diferente, creo.
Y a quien le importa; no lo hé dicho una y tantas veces, que es poco o nada lo que me interesa lo que piensen o digan de mi.
Aun no creo haber llegado al vacío de la promiscuidad o la poligamia, pero francamente con tanto que ver y pensar acerca, alguien podría considerar ser fiel y prudente sexualmente.
Y bailar, jamás me había visto tan abruptamente enamorado del baile, o de ver bailar, que cuerpos los que se retorcían y se desdoblaban ante mi pupila suficientemente dilatada, ¿Por qué? Ja, ja este joven de 19 de primaveras en su humana pero trascendental vida se le había ocurrido salir de su casa a hacer lo que de verdad quería y hacerlo sin miedo y especulaciones.
No se si el día siguiente fue peor, (supongo, no?) pero mas extrovertido e increíblemente extasiado me encontraba, mi acompañante que no le sobraban caricias ni besos se esforzaba mucho mas por verme cómodo, pues vaya, tan predecible soy que ya sabia que este no era lugar para mi, aunque yo pensara que estaba en el lugar indicado para escaparme de las garras de la depresión y la desesperación.
Las luces, esa música tan fanfarronamente epiléptica, y a la vez fascinante, intrigante y loca la escuchaba yo, ¡¡¡¡¡¡¡¡Demonios!!!!!!!!! Yo, el escritor, el etéreo, el inexistente, el que depende de su soledad para vivir… en el mundo de los mortales, como cualquier mundano experto en la búsqueda de una felicidad pasajera, con un acompañante que quizás al día siguiente ni recordare, productos de mis tragos y mi hundimiento en la amnesia pos-festiva.
Pero bien si soy yo, pues quien diría conocerme, no se le pasaría por alto un joven de piernas cruzadas con su manos en cruce de dedos puesta en la cien, con el ego puesto sobre su mirada café clara y sobre su altiva y corpulenta manera de observar a quienes lo divisan, como diciendo entre pérfido y celestial, “No sabes quien soy, ¿te importa?”.
Aunque después de la Gala, juraría que si hubiese tenido la oportunidad de conocer a cada uno de los asistentes (Excepto cierta travestí que me causaba asco) lo hubiese hecho.
Espero volver prontamente antes de ser lo completamente evidente y lo vulgarmente publico, aunque el día siguiente me muera de depresión y nostalgia.
Viernes 12 y 13 de Mayo de 2007, Babilonia
W.E. Surmay Bersinger
- [+] Menéame: Destaca este artículo
- [+] Del.icio.us: Añade este artículo a favoritos
- [+] Furl: Añade este artículo a favoritos






